La candidez de Juanito era verdaderamente lastimosa.

Doña Robustiana del Peral continuaba lo mismo que siempre, y tenia ya en proyecto otras tres bodas, que debian hacer felices ó desgraciadas á tres de las jóvenes que formaban su tertulia.

La extension de este libro no nos ha permitido dar á conocer á la gente cursi que hay en otras clases de la sociedad; pero ocasion tendremos para presentarlas, penetrando en su vida íntima y levantando el velo que cubre muchos misterios.

Pobres mujeres, para vosotras he escrito este libro: no olvideis las provechosas lecciones que encierra, y preferidlo todo antes que el ridículo, teniendo presente que cuando los pobres no olvidan la dignidad, son tan respetados como los ricos.

—FIN—


ÍNDICE

Págs.
[I. La mujer casamentera.]5
[II. Los amigos de doña Robustiana.]21
[III. La paloma y el gavilan.]43
[IV. Turbaciones.]59
[V. El protector.]74
[VI. Juanito representa un triste papel.]84
[VII. Juanito empieza á vengarse.]98
[VIII. Cómo se llega al fondo del abismo.]109
[IX. Las primeras lágrimas.]121
[X. Dos bribones que se entienden.]135
[XI. Lo que para algunos hombres vale la honra de una mujer.]149
[XII. Otro celoso que quiere vengarse.]157
[XIII. Borrascas matrimoniales.]171
[XIV. Otro esfuerzo.]182
[XV. El último esfuerzo.]192
[XVI. La honradez y el corazon de don Pascual.]204
[XVII. La declaracion.]219
[XVIII. La fortuna vuelve la espalda á Juanito.]227
[XIX. El hombre bueno sigue probando que no es bonachon.]238
[XX. Bonacha se explica con su mujer.]247
[XXI. Alfredo se empeña en hacer algo bueno.]255
[Epílogo.]261