—Está desconocido Saavedra.
Efectivamente, su carácter habia cambiado.
Semejante cambio lo atribuian todos al casamiento; pero se equivocaban.
Alfredo no era tan dichoso como pudo ser.
De vez en cuando lo atormentaba su conciencia.
Si por casualidad se encontraba alguna vez con Juanito, este levantaba la cabeza con mucho orgullo, mientras decia para sí:
—Ya está viendo esa gente que para nada necesito su proteccion.
¿Qué hubiera pensado si le dijesen que el pan que comia lo debia á su antiguo rival?
¿Y qué le hubiera sucedido al conocer los motivos que para protegerlo tenia el que le disputó el corazon de Paca?