—Ha fallecido.

—¿Testamento?

—Hecha una santa.

—¿Testamento?

—Testamento.

—¿Cuánto?

—Seis millones de reales.

—Collegium habemus.

Y se abrazaron todos.

Á la hora de comer, hubo pollo, de extraordinario. Terminados los postres, sorbían plácidamente el café, cuando el Padre Lafont arremete contra el Padre Anabitarte, superior provisional.