—¡Ah, mon Père! ¡C’est un grand jour![1]. Yo creo que sería bien oportuno una pequeña copa de ron.

—Sí, Padre. Yo también creo que merece la pena celebrar el día con honesto regocijo.

—Sea. Mancilla, danos acá la botella de ron.

Sequeros se niega á beber. Los demás porfían. Al fin, accede. Levántase con la copita en alto. Síguenle los otros; chocan las copas. Sequeros tiene el rostro bañado en luz interior:

—¡Ad Majorem Dei Gloriam!


IANUIS CLAUSIS


I

El 21 de Septiembre comenzaba el curso en el colegio de Regium; era el cuarto, desde su apertura á la enseñanza.