—¿Qué es esto, Coste?
—Un paraguas, me parece.
—Que encontraste escondido en unas matas, detrás del cobertizo de la segunda—. Y se echa á reir.
—¿Y cómo sabes?
—¿Acierto?
—Sí que aciertas.
—Pues basta. ¿Llevas dinero?
—¿Cómo dinero?
—Naturalmente. ¿Piensas viajar como Don Quijote?
—Puedes vender el burro.