[10] —Imposible.
[11] Adiós, para siempre. Te amé, Ruth, más que á todas las cosas. Te amé, corazón mío.
[12] —Oh, no. No es cierto. ¡Horrible! Te fuí fiel. Te amé. Perdóname, querido.
[13] —Puta, maldita puta.
[14] —Dios mío.
[15] —Pobrecita, tan hermosa... Venga usted conmigo.
—¿Es usted... Gonzalfáñez? Quiero ver mis hijos y morir.
—Todavía no. Venga usted conmigo.
[16] Se supone que un jesuíta no peca. Faltas son, por ejemplo: andar de prisa, mirar á una mujer, beber agua sin necesidad...