y su frente besar, que es luz y aurora?»

«¿Por qué no?» le repuse «inoportuno

es tu remordimiento. La prudencia

quiere que de dos seres tenga el uno

la candidez y el otro la experiencia.

¿Por ventura eres tú el primero

que lleve al tálamo nupcial

en los labios el zumo halaguero

de la reciente saturnal?

La casta doncella que al altar llega,