Pero, ¡cuánto más orden y armonía

en estos muladares primitivos

que en la humana porfía

de los hombres conscientes y lascivos!

¡Oh, gallo; mucho abarca

la lección en acción que nos enseñas

en tu reinado firme de patriarca,

—prole y esclavas que á tu agrado adueñas!—

Pero, ¿de qué nos valen tus sutiles

enseñanzas, hermoso gallo, si