cuya es la ceniza,
una vez que muera,
tanto y tanto lucero,
tanta constelación.
Pasó el acto primero
de la diurna función.
Ahora viene el segundo
que es mucho más profundo
¡Todo emoción!
—. . . . . . . . . . . . . . . .
cuya es la ceniza,
una vez que muera,
tanto y tanto lucero,
tanta constelación.
Pasó el acto primero
de la diurna función.
Ahora viene el segundo
que es mucho más profundo
¡Todo emoción!
—. . . . . . . . . . . . . . . .