Y esto no obstante...

Madama Comino;

hoy tiembla en el campo un austero

éxtasis. Hay trino

de verderón y de jilguero.

Entre la brisa salitrosa y cauta

la campanilla suena, al paso tardo

del buey. Suena la flauta

del sapo humilde y pardo.

Suena maravillosamente el río.