tan blanda y verde es. Una colina
donde Alectryon se empina por fulminar el rayo
de su quiquiquí á las gloriosas huestes.
Corre, para Calígula, leche tibia en regatos,
y es que la leche otorga emociones celestes
á las bacantes dúctiles y á los dúctiles gatos.
Á trechos, de lo verde surge un hueso
mondo y suave como el marfil de Etiopía,
para que en él Sultán juegue el diente travieso,
y el meollo le extraiga, que es de miel y ambrosía.