—Ahora es cuando hay que acumular mayores riquezas y defender con redoblado tesón las adquiridas—dice Pepet.

—Al contrario. Ahora es cuando hay que repartirlas más liberalmente. Ahora es cuando hay que confundirse del todo con la humanidad—replica Victoria.

¿Qué remedio le queda a Pepet sino rendirse a discreción?

Sigue creando riqueza, Pepet. Y tú, Victoria, sigue aventándola dadivosamente y distribuyéndola con equidad. Y que vuestro hijo sea el fruto de alianza entre la ley de barbarie y la ley de gracia; entre la letra y el espíritu; entre la concupiscencia y el sacrificio.

SANTA JUANA DE CASTILLA

S VOY A CONTAR un cuento. Un cuento de niños... y de hombres ya hechos. Ya sabéis que los cuentos son de tres clases: cuentos de risa, cuentos de miedo y cuentos de llorar. Pues éste es un cuento de llorar.