B.—¿Piensa usted que debe ser conservada por la nación?
D.—Ciertamente que no. Wilde jamás escribió sin intención nociva y sentimiento pervertido.
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B.—¿Deplora usted haber colaborado en Salomé?
D.—Lo deploro profundamente. Es una obra abominable. Las personas normales sienten hacia ella honda repugnancia; los corrompidos, se deleitan; pero todo ser moralmente indeciso, es una víctima segura.
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B.—En su dictamen, ¿se sirvió Wilde de la luna al modo de pantalla en donde proyectar imágenes demasiado abominables para ser presentadas al desnudo?
D.—Sí.
B.—Según eso, ¿tiene la luna un sentido oculto?
D.—Sí; Wilde hablaba con frecuencia de la luna.