[467] Véase Apéndice, XXIII. (Poesías, LXXVIII). Frey fija para esta poesía la fecha aproximada de 1546, en la época del Juicio Final y de la Capilla Paulina. Grimm cree que sea un poco posterior, hacia 1554. Otro soneto sobre la noche—Poesías, LXXVII—es de la más grande belleza poética, pero más literario y algo amanerado.
[468] Non nasce in me pensiero che non vi sia dentro sculpita la morte. (Cartas, junio 22 de 1555)
[469] Véase Apéndice, XXIV. (Poesías, CIX, 32).
[470] Apéndice, XXV. (Poesías, CIX, 34).
[471] Carta a Vasari, con esta fecha: “No se qué día de abril de 1554”. (A di non so quanti d’aprile 1554).
[472] Siempre había prestado muy poca atención a la naturaleza, a pesar de los años que pasó fuera de las ciudades, en Carrara o en Seravezza. El paisaje tiene ínfimo lugar en su obra; se reduce a algunas indicaciones abreviadas, casi esquemáticas, en los frescos de la Sixtina. En esto, Miguel Ángel se aleja de sus contemporáneos, de Rafael, del Ticiano, del Perugino, de Francia, de Leonardo. Despreciaba los paisajes de los artistas flamencos, entonces muy a la moda: “Grupos—decía,—paredes, campos muy verdes sombreados con árboles, ríos y gentes, y muchas figuras por aquí y por allá, eso es lo que se llama paisajes”.—Diálogos de Francisco de Holanda.
[473] Cartas, diciembre 28 de 1556.
[474] Quiero hablar de la larga poesía, no terminada, de 115 versos que comienzan así:
Nuovo piacere e di magiore stima
Veder l’ardite capre sopr’un sasso
Montar, pasciendo or questa or quella cima...
“Es un nuevo placer y siempre más estimado
ver las cabras atrevidas sobre una roca pastando,
ya en ésta o en aquella cima”.