[623] La primera traducción francesa de La Guerra y la Paz, hecha en San Petersburgo, data de 1879; pero la primera edición francesa es de 1885, en tres volúmenes, de la Casa Hachette. Una nueva traducción íntegra, en seis volúmenes, acaba de ser publicada en las Obras Completas (Tomo VII-XII).
[624] Pedro Besukhov, que se ha casado con Natacha, será un “decembrista”. Ha fundado una sociedad secreta para velar por el bien general, una especie de Tugendbund; y Natacha se asocia a sus proyectos con exaltación. Denissov no comprende una revolución pacífica, pero está pronto para una revolución armada. Nicolás Rostov ha guardado su lealtad ciega de soldado; él, que decía, después de Austerlitz: “Sólo una cosa tenemos que hacer nosotros: cumplir nuestro deber, batirnos y no pensar más”. Se irrita contra Pedro, y exclama: “¡Mi juramento ante todo! Si se me ordena marchar contra ti con mi escuadrón, marcharé y te batiré”. Su esposa, la princesa María, aprueba sus ideas. El hijo del príncipe Andrés, el pequeño Nicolás Bolkonsky, de quince años de edad, delicado, enfermizo y encantador, de grandes ojos, de cabellos de oro, escucha febrilmente la discusión; todo su amor es para Pedro y para Natacha; no ama ni a Nicolás ni a María, y tiene culto por la memoria de su padre, de quien apenas se acuerda; sueña con parecérsele, ser grande, realizar alguna gran hazaña. ¿Cuál? ¡no lo sabe!... “Digan lo que digan, la haré... Sí, la haré. Él mismo me daría su aprobación”. Y la obra concluye en un juego de niño, que se mira en la forma de un gran hombre de Plutarco, con su tío Pedro, precedido de la gloria y seguido de un ejército. Si los Decembristas hubieran sido escritos entonces, no hay duda de que el pequeño Bolkonsky habría sido uno de los héroes.
[625] He dicho que las dos familias Rostov y Bolkonsky, en La Guerra y la Paz recuerdan muchos de los rasgos de las familias paterna y materna de Tolstoi. También hemos visto anunciarse en las narraciones del Cáucaso y de Sebastopol varios tipos de soldados de La Guerra y la Paz.
[626] Carta del 2 de febrero de 1868, citada por Birukov.
[627] Particularmente, decía, el del príncipe Andrés, en la primera parte.
[628] Es de lamentarse que la belleza de la concepción poética esté algunas veces opacada por las charlas filosóficas, con las cuales Tolstoi recarga su obra, sobre todo en la última parte. Trata de exponer su teoría de la fatalidad de la historia, y el mal está en que se vuelve a esta teoría sin cesar y se repite obstinadamente. Flaubert, que “lanzaba gritos de admiración” mientras leía los dos primeros volúmenes, que declaraba “sublimes” y “llenos de cosas a lo Shakespeare”, arroja por fastidio el tercer volumen: “rueda horriblemente. Se repite, filosofa. Se ve allí al señor, al autor y al ruso, en tanto que hasta el segundo volumen no se había visto más que a la Naturaleza y a la humanidad”. (Carta a Turguenef de enero de 1880).
[629] La primera traducción francesa de Ana Karenina se publicó en dos volúmenes, en 1886, en la casa Hachette. En las Obras Completas la traducción íntegra ocupa cuatro volúmenes. (Tomo XV-XVIII).
[630] Carta a su esposa (archivos de la condesa Tolstoi), citada por Birukov. (Vida y Obra.)
[631] El recuerdo de esta noche horrible se encuentra en el Diario de un loco, 1883. (Obras Póstumas).
[632] Cuando está terminando La Guerra y la Paz, en el estío de 1869, descubre a Schopenhauer, que lo entusiasma: “Schopenhauer es el más genial de los hombres”. (Carta a Fet, 30 de agosto de 1869).