La libertad y el progreso son la finalidad del arte, como lo son de la vida entera. Si no tenemos nosotros la solidez de los maestros de antaño, por lo menos el refinamiento de la civilización ha ampliado muchos horizontes.
(Al archiduque Rodolfo).
No tengo costumbre de retocar mis composiciones, una vez terminadas. No lo he hecho nunca porque estoy penetrado de esta verdad: que todo cambio parcial altera el carácter de la composición.
(A Thomson).
La música pura de las iglesias debería ser ejecutada solamente por las voces, a excepción del Gloria, o de algún otro texto de este género. Prefiero por eso a Palestrina; pero es un absurdo imitarlo sin poseer su espíritu ni sus concepciones religiosas.
(Al organista Freudenberg).