En todo tiempo he sido de los más fervientes admiradores de Mozart, y seguiré siéndolo hasta el fin de mi vida.

(Al abate Stadler, 1826).


Estimo vuestras obras por encima de todas las obras teatrales. Me encuentro en éxtasis cada vez que escucho una obra vuestra nueva, y en ella tomo más interés que en las mías propias: verdaderamente os estimo y os amo... Seréis siempre de mis contemporáneos aquél a quien más estimo. Si queréis proporcionarme un placer extremo bastará sólo con que me escribáis algunas líneas, lo cual me aliviará mucho. El arte une a todas las personas, y mucho más a los verdaderos artistas; y tal vez os dignéis también contarme en el número de ellos[102].

(A Cherubini, 1823).

SOBRE CRÍTICA

Por lo que a mí concierne como artista, no se ha podido decir nunca que yo haya hecho el menor caso de lo que se escriba acerca de mí.

(A Schott, 1825).


Pienso con Voltaire “que algunos piquetes de moscas no pueden detener a un caballo en su fogosa carrera”.