[184] Cuando menos a Bramante. Rafael era demasiado amigo y estaba demasiado obligado con Bramante para no hacer causa común con él; pero no hay pruebas de que haya obrado personalmente contra Miguel Ángel. Sin embargo, éste lo acusa formalmente: “Todas las dificultades habidas entre el Papa Julio y yo fueron obra de los celos de Bramante y de Rafael. Trataban de perderme; y en verdad Rafael tenía motivos para ello, porque lo que sabía de arte, de mí lo había aprendido”. Carta de octubre de 1542 a un personaje desconocido. (Cartas, edición Milanesi, páginas 489-494).
[185] Condivi, que por su ciega amistad con Miguel Ángel se hace un poco sospechoso, dice: “Bramante era impulsado a perjudicar a Miguel Ángel en primer lugar por sus celos y después por el temor que tenía de los juicios de Miguel Ángel, quien descubría sus faltas. Bramante, como todos saben, era muy dado al placer y muy disipador. El sueldo que recibía del Papa, por elevado que fuera, no le bastaba y trataba de ganar en sus obras, haciendo construir los muros con malos materiales, de solidez insuficiente. Cualquiera puede comprobarlo en sus construcciones de San Pedro, del corredor del Belvedere, del claustro de San Pedro Advíncula, etc. que ha sido necesario recientemente sostener por medio de garfios y puntales, porque habían caído o estaban para caer en poco tiempo”.
[186] “Cuando el Papa cambió de idea, y llegaron los barcos con el mármol de Carrara, yo mismo tuve que pagar el flete. Al mismo tiempo, los talladores de piedras que yo había hecho venir de Florencia para la tumba, llegaron a Roma; y como yo había hecho instalar y amueblar para ellos la casa que Julio me había dado detrás de Santa Catarina, me vi sin dinero y con grandes dificultades”. (Carta ya citada, de octubre de 1542).
[187] El 17 de abril de 1506.
[188] Toda esta relación está tomada textualmente de una carta de Miguel Ángel, de octubre de 1542.
[189] Lo atribuyo a esta fecha, que me parece la más verosímil, aun cuando Frey, sin suficientes razones a mi juicio, cree que el soneto es de hacia 1511.
[190] Poesías, III. Véanse Apéndice I, y al fin de la segunda parte de este libro. El árbol seco es una alusión a la encina verde que figura en el escudo de los De la Rovere, familia de Julio II.
[191] “Esta no fué la única causa de mi partida; había también otra cosa de la cual prefiero no hablar. Basta decir que me hizo pensar que si yo me quedaba en Roma, esta ciudad sería mi tumba, antes que la del Papa. Y ésta fué la causa de mi partida súbita”.
[192] 18 de abril de 1506.
[193] Carta de octubre de 1542.