Que de la helada indiferencia el soplo
Apague la protesta en nuestros labios,
Que es el silencio hermano de la muerte,
Y yo no quiero que mi patria muera,
Sino que como Lázaro, ¡Dios bueno!,
Resucite á la vida que ha perdido;
Y con voz alta que á la gloria llegue,
Le diga al mundo que Galicia existe
Tan llena de valor cual tú la has hecho,
Tan grande y tan feliz cuanto es hermosa.