Tiemblan descoloridas esperando la muerte.

¡Ah!, cuando en esas noches tormentosas y largas

La luna brille á intervalos sobre la blanca nieve,

¡De cuántos, que dichosos ayer la contemplaron,

Alumbrarán la tumba sus rayos transparentes!

***

Cerrado capullo de pálidas tintas,

Modesta hermosura de frente graciosa,

¿Por quién has perdido la paz de tu alma?

¿Á quién regalaste la miel de tu boca?