Medió siempre el abismo que media entre la cuna
Y el sepulcro en la vida.
Pero llegará un tiempo quizás, cuando los siglos
No se cuenten y el mundo por siempre haya pasado,
En el que nunca tornen tras de la noche el alba
Ni se hunda entre las sombras del sol el tibio rayo.
Si de lo eterno entonces en el mar infinito
Todo aquello que ha sido ha de vivir más tarde,
Acaso alba y crepúsculo, si en lo inmenso se encuentran,
En uno se confundan para no separarse.