Aquí tu sangre torna á circular activa,
Y tus pasiones tornan á rejuvenecer...
Huye hacia el antro en donde aguarda resignada,
Por la infalible muerte, la implacable vejez.
Sonrisa en labio enjuto, hiela y repele á un tiempo;
Flores sobre un cadáver, causan al alma espanto:
Ni flores, ni sonrisas, ni sol de primavera
Busques, cuando tu vida llegó triste á su ocaso.