Los múltiples arroyos que de los montes bajan,
Y cuando de las penas el caudal abundoso
Se aumenta con los males perennes y las ansias,
¿Cómo contener, cómo, en el labio la queja?
¿Cómo no desbordarse la cólera en el alma?
***
Busca y anhela el sosiego...
Mas... ¿quién le sosegará?
Con lo que sueña despierto
Dormido vuelve á soñar.