Que hoy, como ayer y mañana,

Cual hoy en su eterno afán,

De hallar el bien que ambiciona

—Cuando solo encuentra el mal—

Siempre á soñar condenado

Nunca puede sosegar.

***

¡Aturde la confusa gritería

Que se levanta entre la turba inmensa!

Ya no saben qué quieren ni qué piden;