Y los bosques y arroyos que bordan
Sus orillas, con grato misterio
Atraerme parece y brindarme
Á que siga su línea sin término.
Bajemos, pues, que el camino
Antiguo nos saldrá al paso,
Aunque triste, escabroso y desierto,
Y cual nosotros cambiado,
Lleno aún de las blancas fantasmas
Que en otro tiempo adoramos.