Me anima y me sustenta con su secreto halago

Y da luz á mis ojos por el dolor cegados.

* * *

I

En los ecos del órgano ó en el rumor del viento,

En el fulgor de un astro ó en la gota de lluvia,

Te adivinaba en todo y en todo te buscaba,

Sin encontrarte nunca.

Quizás después te ha hallado, te ha hallado y te ha perdido

Otra vez, de la vida en la batalla ruda,