Al nuevo placer que llega;

Los que tras de las fatigas

De una existencia azarosa,

Al dar término al rudo combate

Cogen larga cosecha de gloria;

Y, en fin, todos los dichosos,

Cuyo reino es de este mundo,

Y dudando ó creyendo en el otro

De la tierra se llevan los frutos;

¡Con qué tedio oyen el grito