Fuentes en donde el poeta apaga su sed divina,
Sé tú mi musa, y cantemos sin preguntarle á las gentes
Si aman las alegres trovas ó los suspiros dolientes,
Si gustan del sol que nace ó buscan al que declina.»
* * *
Mientras el hielo las cubre
Con sus hilos brillantes de plata,
Todas las plantas están ateridas,
Ateridas como mi alma.
Esos hielos para ellas