Todo lo ves desde tu cenit puro,

Casta virgen solitaria.

II

Todo lo ves, y todos los mortales

Cuantos en el mundo habitan,

En busca del alivio de sus males,

Tu blanca luz solicitan.

Unos para consuelo de dolores;

Otros tras de ensueños de oro,

Que con vagos y tibios resplandores