Con su frente de niño de rosas coronada,

Y con su luz serena:

En mi pecho ve juntos el odio y el cariño,

Mezcla de gloria y pena,

Mi sien por la corona del mártir agobiada

Y para siempre frío y agotado mi seno.

VII

Ya que de la esperanza para la vida mía

Triste y descolorido ha llegado el ocaso,

Á mi morada obscura, desmantelada y fría