Unos á otros sin piedad se entierran

Para heredarse presto.

***

Á sus plantas se agitan los hombres,

Como el salvaje hormiguero,

En cualquier rincón oculto

De un camino olvidado y desierto,

¡Cuál le irritan sus gritos de júbilo,

Sus risas y sus acentos,

Gratos como la esperanza,