Y hierba y flor, son víctimas eternas

De las amargas burlas del destino.

Sucumbe el joven, y encorvado, enfermo,

Sobrevive el anciano; muere el rico

Que ama la vida, y el mendigo hambriento

Que ama la muerte es como eterno vivo.

***

Prodigando sonrisas,

Que aplausos demandaban,

Apareció en la escena, alta la frente,