Desde que una fuente enlodan
Con su pico esas aves de paso,
Se van á beber á otra.
***
Sintiéndose acabar con el estío
La desahuciada enferma,
—¡Moriré en el otoño!—
Pensó entre melancólica y contenta,
Y sentiré rodar sobre mi tumba
Las hojas también muertas.