Mas... ni aun la muerte complacer la quiso,

Cruel también con ella:

Perdonóle la vida en el invierno,

Y cuando todo renacía en la tierra

La mató lentamente, entre los himnos

Alegres de la hermosa primavera.

***

Una cuerda tirante guarda mi seno,

Que al menor viento lanza siempre un gemido,

Mas no repite nunca más que un sonido