Al caer despeñado en la hondura

Desde la alta cima,

Duras rocas quebraron sus huesos,

Hirieron sus carnes agudas espinas,

Y el torrente de lecho sombrío

Rasgando sus linfas,

Y entreabriendo sus húmedos labios

Con negra sonrisa,

Vino á darle un beso de muerte,

Cerrando en los suyos el paso á la vida.