¡Avancemos!... ¡Yo ansío de la muerte
La soledad terrible!
—
Mas ¿para qué subir?; fatiga inútil
Cuando es la vida fatigosa llama,
Y podemos, ¡poder desventurado!,
Con un soplo levísimo apagarla.
—
Ruge á mis pies el mar, ¡soberbia tumba!
La onda encrespada estréllase imponente