Que en el rudo vaivén que sin tregua

Se agitan mis pensamientos,

Dudo si el rencor adusto

Vive unido al amor en mi pecho.

Y no son sólo estas combinaciones llenas de armonía nueva lo que hoy nos asombra en el libro de Rosalía Castro. En él aparecen metros enteramente nuevos entonces: el verso de nueve sílabas, como hemistiquio de uno de diez y ocho, de esta manera:

Su ciega y loca fantasía corrió arrastrada por el vértigo,

Tal como arrastra las arenas el huracán en el desierto.

Y cual halcón que cae herido en la laguna pestilente,

Cayó en el cieno de la vida, rotas las alas para siempre.

Mas aun sin alas, cree ó sueña que cruza el aire, los espacios,