Tú te fuiste por siempre; mas mi alma

Te espera aún con amoroso afán,

Y vendrás ó iré yo, bien de mi vida,

Allí donde nos hemos de encontrar.

Algo ha quedado tuyo en mis entrañas

Que no morirá jamás,

Y que Dios, porque es justo y porque es bueno,

Á desunir ya nunca volverá.

En el cielo, en la tierra, en lo insondable

Yo te hallaré y me hallarás.