No, no puede acabar lo que es eterno,
Ni puede tener fin la inmensidad.
—Mas... es verdad—ha partido,
Para nunca más tornar.
Nada hay eterno para el hombre, huésped
De un día en este mundo terrenal,
En donde nace, vive y al fin muere,
Cual todo nace, vive y muere acá.
***
Una luciérnaga entre el musgo brilla