Hierro y piedra primero y mármol pario
luego, y arriba mágicos metales.
Una escala subía hasta el santuario,
VISIÓN
Tras de la misteriosa selva extraña
vi que se levantaba el firmamento
horadada y labrada una montaña.
Que tenía en la sombra su cimiento.
Y en aquella montaña estaba el nido
del trueno, del relámpago y del viento.
Y tras sus arcos negros el rugido
se oía del león. Y cual obscura
catedral de algún dios desconocido,