Después, la gentil Primavera

su espeso cabello prendido

con regias coronas. El nido

renueva las notas del coro.

Rosal lujurioso se cubre

de rosas. Da leche la ubre;

la espiga, mazorcas de oro.

Y este fragmento de un poema, Habla Safo de sus tres amores:

¡Oh, vírgenes de Lesbos...! ¡Adoradas

y encantadoras vírgenes! ¡Vosotras