Madre de los valientes de la guerra,

archivo de católicos soldados,

crisol donde el amor de Dios se apura,

tierra donde se ve que el cielo entierra

los que han de ser al cielo trasladados

por defensores de la fe más pura, etc.

Persona de mucha erudición es el señor don Ramón Menéndez Pidal, uno de los organizadores del homenaje. Contribuye con nutridas notas para el Romancero del conde Fernán González, y da la agradable noticia de que en breve tratará tan importante materia el insigne don Marcelino.

Un arabista de nota, don Francisco Pons, trata de dos obras importantísimas del polígrafo árabe Aben Hazan. La una lleva por título: Collar de la paloma acerca del amor y los enamorados, y es, nos dice el expositor, una guía completa de estrategia erótica para cuantos aspiran a los lauros del triunfo en las contiendas amorosas. El único ejemplar que hoy se conoce de dicha obra, se halla en la biblioteca de la Universidad de Leyden. La otra es el Libro de las Religiones y de las Sectas.

Es muy alabado entre autoridades competentes el trabajo que aporta don Eduardo Hinojosa: El Derecho en el poema del Cid. Es curiosa labor, y se necesita ciertamente gran paciencia de estudioso y amor a estas disciplinas para realizarla. En ella están expuestos los episodios del Poema que se relacionan con el Derecho, y se estudia la obra toda en lo que tiene que ver con lo jurídico.

Don Cristóbal Pérez Pastor comunica datos desconocidos para la Vida de Lope de Vega. Ellos vienen a aumentar los que el mismo Menéndez Pelayo descubriera no ha mucho, y que, según dicen, le pusieron en conflicto con la Real Academia. Parece que Lope resulta varón demasiado alegre en su vida privada, y el director de la edición monumental de sus obras cree que todo debe publicarse, así el ilustre fraile aparezca un poco galeoto y otro poco libidinoso. El conde de la Viñaza nos habla de dos libros inéditos del maestro Gonzalo Correas, autor de que trata escasamente Nicolás Antonio en su Bibliotheca Hispana Nova. Se trata de un eminente estudioso, tocado de reforma ortográfica, y antecesor, por lo tanto, del distinguido señor Kabezón, de Valparaíso, como se verá por esta cita: «De la arte mía Griega ia se tiene esperienzia en esta universidad; aora va mexorada i en romanze i kon la perfeta ortografía kastellana...»