Centinelas mudos
del reposo eterno,
¿pensáis que ya tardo?
Pues no estéis inquietos:
ni os odio, ni os amo,
ni os busco, ni os temo.
Cansado de luchas
del alma y el cuerpo
para toda empresa
inútil me siento.
Centinelas mudos
del reposo eterno,
¿pensáis que ya tardo?
Pues no estéis inquietos:
ni os odio, ni os amo,
ni os busco, ni os temo.
Cansado de luchas
del alma y el cuerpo
para toda empresa
inútil me siento.