De hacer beneficios
que era mi embeleso,
un ministro imbécil
me quitó los medios,
y nunca a los pobres
negando consuelo
al darles mis lágrimas
les doy cuanto tengo,
de lo cual resulta
que, de puro bueno,
De hacer beneficios
que era mi embeleso,
un ministro imbécil
me quitó los medios,
y nunca a los pobres
negando consuelo
al darles mis lágrimas
les doy cuanto tengo,
de lo cual resulta
que, de puro bueno,