por chiripa jefe
de elevado centro,
venga y diga: «¡Basta!
¡Vaya usté a hacer versos!»
Y usté que en la lengua
nunca tuvo pelos,
le responda: «¡Sánchez,
Vaya usté a paseo!»
Manuel del Palacio, a quien poéticamente el satírico señor Alas tasaba en cincuenta céntimos, es decir, cincuenta céntimos de poeta, da señales de perseverancia de cuando en cuando en las revistas de la Corte, aunque no ya con la frecuencia de antaño. Cuando la guerra, se puso él también en campaña contra el yanqui; sus «chispas» no produjeron desde luego ningún incendio. El señor don Sinesio Delgado, Casimiro Prieto y Manuel del Palacio fueron los tres patriotas del consonante.