envuelto en oro y albor
emperador de aire y de mar,
que aquel Señor Jesucristo
sobre la custodia del Sol,
¡Oh, Dios!
Para tu querer y tu amar.
Visión fué de los peregrinos,
mas brotaron todas las flores
en roca dura y campo magro;
envuelto en oro y albor
emperador de aire y de mar,
que aquel Señor Jesucristo
sobre la custodia del Sol,
¡Oh, Dios!
Para tu querer y tu amar.
Visión fué de los peregrinos,
mas brotaron todas las flores
en roca dura y campo magro;