Y en un palacio de oro maravilloso mira

a la bella señora

que nostálgica mora;

y dile de mi parte si ha llegado la hora

que mi espíritu anhela...

Y si dice que sí, ven al momento.

Corre, Atalanta, corre, vuela, alma mía, vuela

veloz como el relámpago y como el pensamiento...