Brillantes, oro y rubíes,
República Dominicana,
sé cómo orgullosa y ufana
te muestras bella y sonríes.
Tienes para tus hombres fieros,
para tus mujeres uríes,
las palmas de los cocoteros,
las alas de los colibríes.
Santo Domingo, vió una vela
allá, en la Academia, Platón,