como en el año mil.

Y ve una nueva torre de Babel

desmoronarse en hoguera cruel

al estampido del cañón y del fusil.

«¡Matribus detestata!» Madre negra

a quien el ronco ruido alegra

de los leones: Palas,

odiosa a las dulces mejillas,

puesto que das las flechas y las balas;

abominada seas