por los corrientes siglos y fugaces edades,

porque a pesar de todo, tus fuertes potestades

sucumbirán al trueno de oro de las ideas.

Amontonad bibliotecas,

poblad las pinacotecas

con los prodigios del pincel

y del buril y del cincel.

Hace la evocación de Homero, Vinci, Dante

para que vean el

espectáculo cruel